El verdadero “dream team” es español y juega a tenis
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Planeta Deporte: “Alves, Puyol y Abidal: bajas para la COPA”Los elogios al equipo español de tenis parece que no tienen fin aunque uno de sus principales iconos, David Ferrer, avisó tras la consecución de una nueva ensaladera de que muy posiblemente los cuatro magníficos no volverán a coincidir en una convocatoria de la Copa Davis. También Rafa Nadal proclamó un hasta luego aduciendo que no puede continuar cargando sus piernas con interminables temporadas. Si estas palabras de “Ferreti” y Nadal se confirman, desgraciadamente no habrán nuevos elogios a este grupo de campeones, pero los que hemos dedicado a un equipo de leyenda perdurarán para siempre.
La quinta ensaladera conseguida este fin de semana en el estadio olímpico sevillano de La Cartuja ante Argentina tiene el mismo sabor que otras anteriores; ni más ni menos. Lo que sí que tiene de momento es que es la última y que por lo tanto para lo bueno y para lo malo parece que la vida se acabó con la victoria de Nadal sobre Del Potro. La realidad es que España desde el año 2000 ha sumado cinco ensaladeras, las cinco que tiene en sus vitrinas, y que se ha convertido en protagonista de una competición, la Copa Davis, que para los amantes del tenis es una referencia que ha levantado pasiones con enfrentamientos que han pasado a la historia desde que fuera creada en 1900.
Poco se puede decir del equipo español y prácticamente nada de su máximo exponente; Rafa Nadal. El mallorquín es el deportista español más memorable de la historia y en esta final lo que le encumbra aún más si cabe no son sus cualidades tenísticas sino su lado humano. Especialmente significativo fue el gesto de acercarse cariñosamente a consolar a todos los componentes del equipo argentino justo después de ganar el punto decisivo ante Del Potro. Sin duda, el número uno español, tenía ganas de unirse a la celebración con sus compañeros, pero para todo hay un momento y Nadal supo primero reconocer el esfuerzo de un rival que lo había dado todo sobre la pista. Saber perder es difícil, pero saber ganar lo es más. Nadal es un ejemplo dentro y fuera de la pista.
Mención especial se merece a Albert Costa, el capitán del equipo español. Siempre en su lugar, sin reclamar protagonismo y buscando la forma de ayudar a los jugadores, cada uno como lo requiere. Un gran capitán que se merece el reconocimiento y aplauso de todos a pesar de que su figura puede pasar desapercibida ante el brillo de las estrellas sobre la tierra batida.
