Por favor, ‘PLAY’ al fútbol
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Planeta Deporte: “Alves, Puyol y Abidal: bajas para la COPA”La huelga en la primera jornada de liga era necesaria, aunque nos haya dejado sin una parte del entretenimiento del fin de semana. Los contratos se tienen que cumplir y lo que es inadmisible es que determinados dirigentes, hablar de clubes me parece sumamente injusto, simplemente se desentiendan de las nóminas de sus jugadores y pretendan seguir como si nada estuviera ocurriendo. Pero no solo eso, además no hay manera de forzarles a regularizar la situación y se aferran a cualquier clavo ardiendo con tal de seguir chapoteando en la superficie.
La popular Ley Concursal ha permitido que 22 clubes españoles, del total de 23 que hay en Europa, sigan compitiendo amparándose en una artimaña legal e inmoral a pesar de que la deuda global con los jugadores ya supera los 52 millones de euros. Por otro lado y ahondando más en la precaria situación del deporte en este país, se estima que la deuda total de los clubes profesionales españoles es superior a los 4.000 millones. Un dato que define la grotesca profesionalidad de los responsables del fútbol y, en general, del deporte español.
La Ley Concursal es una figura jurídica que permite aplazar pagos a las empresas en dificultades y que, por supuesto, también afecta a los futbolistas profesionales. Un Ley diseñada con el objeto de apoyar a empresas que una mala gestión les ha llevado a un endeudamiento al cual no pueden hacer frente. A medio plazo a estas empresas solo les queda una alternativa, la peor de todas, cerrar las puertas. En esas circunstancias, la Ley Concursal representa la única vía para la subsistencia y más vale una sacrificada supervivencia que la desaparición.
La insostenibilidad de una situación que mantiene a centenares de profesionales sin recibir su retribución, ha agudizado la necesidad de reformar la Ley Concursal para evitar que algunos se aprovechen del marco legal especial que ofrece, pero de momento no se ha producido. Así que todo sigue igual y una vez más los clubes con problemas económicos acogidos a ese proceso eludirán el descenso de categoría por el impago a sus jugadores y por deudas pendientes con otras entidades. Y no solo esto; para ahondar más si cabe en el despropósito, los clubes tienen vía libre para seguir haciendo y deshaciendo en sus planes para el curso 2011-12.
El siguiente paso es la modificación inmediata y real de la Ley Concursal que impida a los clubes que tengan deudas con los jugadores acogerse a ella para evitar el descenso de categoría por impago. Básicamente el objetivo es que los clubes se rijan por la Ley del Deporte. Si la modificación de la ley concursal estuviera vigente, la deuda sería menor, pero ha habido otras prioridades. De todas formas hay que tener en cuenta que la modificación de la Ley Concursal requiere de un acuerdo en las Cortes (Senado y Congreso) y éstas se disuelven este mes de septiembre ante la convocatoria de elecciones generales.
Los jugadores exigen garantías de cobro, al fin y al cabo si no cobran su familia, como la de cualquier otro trabajador, se endeuda. En total son más de 200 los jugadores a los que se les debe parte de su salario y de no plantarse ahora, es muy probable que esta cifra siguiese aumentando dado que algunas directivas solo miran al frente como si las obligaciones contractuales no fuesen con ellos.
Ante una situación de inmovilidad legal, lo que la AFE reclama es que la LFP aumente el fondo de garantía salarial para que se pague a los futbolistas cuyos clubes no pagan. Tienen razón y deben percibir lo que por derecho es suyo; ahora bien, la solución tiene que llegar de una forma o de otra, porque un fin de semana sin fútbol es como un día de playa sin sol.
‘PLAY’ al fútbol que queremos que vuelva el “show time”.
